Vecinos de la tradicional sala pugnan para que se reabra y se repare su estructura. Además de las jornadas de protesta y las cartas enviadas a la Municipalidad de Avellaneda, confeccionaron un proyecto para administrar el 3 por ciento del presupuesto comunal para salvar el edificio. El plan alternativo es mudarse a un espacio que se encuentra en Mitre y Ozami. No obstante, en el Concejo Deliberante existe una iniciativa para que allí se construya un bingo.
